Adaptación de lentes de contacto. Contactología especializada

Contactología avanzada

Hoy en día, existen muchos tipos de lentes de contacto que pueden corregir cualquier defecto visual y adaptarse a todos los estilos de vida y necesidades del usuario: por estética, para practicar deportes o por calidad de visión en aquellos casos en los que con gafas es imposible conseguir una visión adecuada, como sucede en algunos casos tras algunas cirugías corneales, traumatismos oculares etc…

Esta clínica está especializada en Contactología Avanzada, con formación continua y contamos con los diseños y medios más especializados.

Adaptamos lentes de contacto en:

Miopía: en esta alteración, la dificultad visual se produce en visión lejana, teniendo visión borrosa.
Hipermetropía: la dificultad visual es en visión cercana. En algunos casos, con esfuerzo visual se consigue ver nítidamente aunque ésto puede alterar otras habilidades visuales, produciendo en algunos casos síntomas de incomodidad y otras alteraciones.
Astigmatismo: la dificultad visual se manifiesta tanto de lejos como de cerca, produciendo visión borrosa cuando el astigmatismo es medio o alto y cuando es bajo, una falta de nitidez, que puede producir síntomas muy molestos. Actualmente, hay sistemas para las lentes de contacto con astigmatismo (también llamadas lentes tóricas) que permiten una gran estabilización y muy buena calidad visual.
Vista cansada o presbicia: se produce a partir de los 45 años, debido a la falta fisiológica de capacidad de enfoque del cristalino y se manifiesta por dificultad en visión cercana. La presbicia es progresiva hasta aproximadamente los 65 años. Las lentes de contacto multifocales son una fabulosa opción para conseguir buena visión tanto en visión lejana como cercana y permite al usuario una eficacia visual en sus tareas cotidianas.

Para bebés y niños: en ellos, la edad cronológica no marca la pauta para la adaptación sino su necesidad visual. Desde hace años, adaptamos lentes de contacto en niños con protocolos específicos para casos pediátricos.
Ojo vago (ambliopía) y/o estrabismo: las adaptaciones de lentes de contacto se hacen en aquellos casos en los que el tratamiento va a ser más efectivo usando lente de contacto.
Queratoconos: se trata de una patología degenerativa en la que la visión, según el estadío de la enfermedad no es mejorable con gafas.
Post-cirugía refractiva: tras cirugía refractiva en aquellos casos en los que los resultados obtenidos no son los esperados o que con el paso de los años, hace necesario tener que utilizar graduación de nuevo.
Anillos intraestromales
Trasplantes de córnea (queratoplastia)
Traumatismos corneales

Córneas irregulares tras patologías: como sucede en muchas ocasiones tras queratitis herpéticas
Lentes para defectos estéticos: aniridias, córneas edematizadas…

En nuestra clínica, todos los casos de adaptación son un proceso personalizado a cada paciente y con control exhaustivo. Incluso en los casos en que la graduación no sea de elevada cuantía y se pueda pensar que no hay que hacer una adaptación, se debe realizar un estudio ocular, descartar alteraciones y patologías, estudio de calidad y cantidad lagrimal y controles periódicos tanto durante el proceso de adaptación como posteriores para asegurarse que la lente de contacto no altera ninguna estructura ocular.

Esta clínica dispone de tecnología instrumental que permite una mejor valoración de la superficie corneal y conocimiento de opciones de tratamiento para adaptaciones de lentes de contacto en casos complejos. Estos casos no son sencillos y por ello la adaptación debe estar muy bien hecha y requieren de conocimientos avanzados por parte del contactólogo en constante formación.
En muchos casos, la lente de contacto le proporcionará mejor calidad óptica que con una gafa ya que estará diseñada de forma personalizada de acuerdo a los parámetros de la córnea. Para ello, empleamos lentes especialmente diseñadas para estos casos.

¿Quién puede usarlas?

No existe un límite en función de la edad. En esta clínica, estamos especializados en adaptaciones de lentillas desde bebés desde los dos meses de edad hasta personas en edades muy avanzadas. La indicación de uso no se decide por edad, sino por la necesidad, parámetros oculares y características de cada paciente.